En definitiva, la consignación por parte de la empleadora en sus notificaciones de un domicilio incompleto de la trabajadora, en el cual debía saber que no podían ser recepcionadas, acredita la injuria invocada por la misma, esto es el silencio ante el requerimiento de aclaración de situación laboral y de dación de tareas.
Revista Familias & Derechos nº 2
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